Entonces
salió alguien del pequeño avión y nos dijo:
—¡Hey!
¡Señorito Harry, señorita Sandra! ¡Suban ya!
Me
quedé confundida, ¿cómo sabía mi nombre aquel piloto? Y, ¿por
qué nos llamaba “señorito/a”? Sentía que me estaba perdiendo
algo importante, pero no sabía el qué.
Bajó
las escaleras y se dio un apretón de manos con Harry, seguido de un
pequeño abrazo de estos que se daban las personas que se conocían
de toda la vida.
“¿Se
conocen?” me pregunté extrañada. Entonces el piloto me miró.
—¡Oh!
Perdón. No me he presentado, soy Peter. Seré vuestro piloto en este
vuelo y también seré su chófer durante su estancia en Londres,
señorita. Estoy ansioso por empezar mi tarea. —Me sonrió lo más
que pudo. Se notaba que esa sonrisa no era falsa como la de las
cocineras del orfanato, sino una sonrisa amable y sincera. Parecía
un hombre de unos treinta y pico años, casi cuarenta. Tenía el pelo
entre negro y gris, debido a la vejez. Llevaba puesto un traje negro
con un sombrero típico de los pilotos y unos guantes blancos. Fue
entonces cuando me di cuenta de una cosa.
“Espera
un momento, ¿enserio voy a tener un chófer personal?” me
pregunté a mi misma. Era increíble, pero yo era realmente pobre.
“¡No
me puedo permitir eso!” pensé.
Como
ya he dicho, era una chica realmente tonta.
—Sí...,
encantada, pero yo... yo no tengo... emm... mucho dinero par... —Los
dos empezaron a reír, se tiraban por el suelo de la risa y yo no
entendía nada.
—¿Qué
pasa?
—Nada,
nada —me dijo Harry, intentando no reírse, pero le fue imposible y
los dos empezaron a reír otra vez. De verdad que no entendía nada,
¿porqué se reían si no tenía gracia lo que había dicho? Desde
que había conocido a Harry todo eran preguntas.
—No
entiendo nada —dije medio enfadada. Harry paró de reír y se
acercó a mí.
—No
te preocupes, lo entenderás cuando lleguemos. —Me dio un fugaz
beso en la mejilla y salió corriendo hacia el avión. Yo le
perseguía, pero era mucho más rápido y logró entrar dentro antes
de que yo lo pudiera coger. Antes de entrar conseguí oír a Peter
decir:
—Estos
chicos de hoy en día...
Una
vez dentro, conseguí divisarlo en un asiento detrás del todo. Me
estaba haciendo una señal con la mano para que me sentara a su lado,
pero como lo quería hacer enfadar por hacerme correr, me senté en
otro asiento delante del todo a la otra punta del avión, lejos de
él. Estaba muy cansada y para poder relajarme me puse a escuchar
música. Cerré los ojos y me acomodé. Al cabo de un rato sentí que
alguien se sentaba al lado mío. Supuse que era Harry pero no abrí
los ojos para comprobarlo. Él puso su mano encima de la mía, que
yacía en el posa-brazos del asiento. Estaba demasiado cansada como
para retirarle su mano de encima de la mía, así que se lo permití.
Entonces escuché una canción que no reconocía pero
que me sonaba mucho, pero, cuando me di cuenta de lo que era, me puse
a llorar.
—¿Qué
te pasa? —me preguntó él preocupado y a la vez sorprendido.
Supuse que no esperaba que me pusiera a llorar de repente—. Si es
por lo del beso en la mejilla, yo... —No le dejé acabar la frase.
—No,
Harry, no es por eso —dije intentando dejar de llorar, aunque no
pude. Las lágrimas no paraban de salir de mis ojos.
—¿Entonces?
¿Por qué? ¿Te duele algo? —Se notaba que aún estaba más
preocupado que antes, se veía en su cara. Hasta ese momento no me di
cuenta de la realidad. Yo estaba sola, no tenía a nadie y en ese
momento solo tenía a Harry. Ya no volvería a ver a mis hermanos ni
a mis padres nunca más; a Zayn, a Lucía.
—Harry...
—Me abracé a él.
No podía más, necesitaba que alguien me abrazase. Él
no me rechazó, al contrario, me abrazó con fuerza acercándome a su
pecho. Yo me acurruqué en él. Realmente se sentía bien estar ahí.
Podía sentir los latidos de su corazón martillar a través de su
tersa piel. Todo él era tan cálido que podría haber subido a la
montaña más alta y no haber sentido ni una pizca de frío. Su pecho
era musculoso y bien formado. Se le notaban los abdominales y los
oblicuos. Nunca me había dado cuenta de eso. Seguí llorando y
desahogándome por un buen rato y cuando conseguí parar, él dijo:
—Cuéntame,
Sandra... ¿Qué te pasa? —volvió a preguntar. Me acariciaba la
espalda con su mano derecha y con la otra acariciaba mi pelo.
Decidí contárselo, no tenía porque ocultarlo.
—Pues...
lo que pasa es... Nada, es una tontería —dije. No me atreví a
contárselo. “¿Y si se ríe de mí?” pensé. No
soportaría la idea de que lo hiciera. Bajé la mirada.
—¡¿CÓMO
VA A SER UNA TONTERÍA?! —me gritó— ¿Has visto cómo te has
puesto Sandra? Eso no puede ser una simple tontería, debe ser algo
más y yo voy hacer que me lo digas. —Me cogió del mentón para
que lo mirara a los ojos. Ahí estaban esos ojos verdes que me
volvían loca—. Cuéntamelo Sandra, por favor. —Me miró con cara
de cachorrito.
“¡¿Cómo
le puedo decir que no a esa cara?!” Era irresistible.
—Harry...
esa canción... era la nana que mi madre me cantaba antes de irme a
dormir cuando era pequeña. No sé como he logrado acordarme, pero lo
he hecho. Creo que alguien más me la cantaba en el orfanato, pero no
estoy segura. —Me puse a llorar de nuevo y él me apretó aún más
fuerte contra su pecho—. La echo mucho de menos Harry, aunque no la
haya conocido, la echo mucho de menos y a mi padre también —dije
entre sollozos.
Él
se dedicaba a darme pequeños besos en mi frente y en el pelo. Me
daba leves caricias en mi mejilla con el dorso de su mano, mientras
que con la otra me agarraba por la cintura. Por primera vez supe lo
que se sentía ser querida y si os digo la verdad, me gustó mucho
esa sensación. Sabía que también me había sentido así cuando
estaba con Zayn, Lucía o el Director, pero nada era comparable con
aquello que sentía en esos momentos. Harry era diferente.
Al
cabo de un rato dejé de llorar y noté, por el cansancio y por estar
exhausta después de llorar tanto, como se me cerraban los ojos poco
a poco hasta que me quedé completamente dormida en los brazos de
Harry; él cual no me soltó por nada del mundo y me siguió
abrazando todo el rato.
¿QUÉ
PASARÁ CUANDO LLEGUEN A LONDRES? ¿HABRÁN DORMIDO JUNTOS? ¿SEGUIRÁN
ABRAZADOS? ¿SERÁ QUE SANDRA SE ESTÁ EMPEZANDO A ENAMORAR DE ÉL?
LO SABREMOS EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO DE "You know what will
happen..." ;D x
Holaaaa! ^^ Hoy después de unos días os traigo capítulo largo (digo largo porque lo es más que los otros). Lo siento por no subir durante 5 días pero tenía vaguitis. Seep soy MUUUUY vaga y como cuando escribo tengo que revisar el parágrafo unas mil veces pues me canso. xD Pero espero poder subir al menos uno cada día, aunque sea cortito. Eso es lo que quiero pero ya veremos lo que haré. xP Y porfis comentad, enserio hacedlo y decid vuestras opiniones, porque sino creo que nadie la lee y me pongo de los nervios. Pero aunque nadie la lea yo seguiré escribiendo. Así que espero que os guste este capítulo. Mañana más. :) Os quiero. Lots of kisses .xx
~Sandra

Genial sandra, un capitulo genial. Harry es super tierno, espero que encuentres a alguien asi en tu vida ;)
ResponderEliminarEspero el siguiente GUAPA :))
NEXT
Graciaas. ^^ Sii es super tiernoo. Oiix muchas gracias te deseo lo mismo a ti ;) Mañana lo subo GUAPO. :)))
EliminarMe ha encantado enserio, siguela.
ResponderEliminarMuchas gracias. Mañana la sigo. :)
Eliminar