miércoles, 10 de julio de 2013

Capítulo 6


Después de que me vistiera (porque iba con una bata de estas de los hospitales), salimos de la consulta.

<<Ahora que lo pienso. No sé donde ha ido Harry ni porque aquel doctor le llamaba “señorito”. Bueno, la verdad, no me importa>> me dije.

Al salir de allí entramos otra vez a la limusina, y poco después se puso en marcha. No sabía donde íbamos, ni si aún estaba en la ciudad. Decidí preguntarle. Él se sentaba al lado mío y me cogía de la mano, no me di cuenta hasta ese momento y me deshice de ella. Me gustaba que me cogiera la mano, tal y como lo hizo en la consulta, pero me parecía raro en esos momentos. Cuando retiré mi mano él se sorprendió y me miró, tenía una cara un poco rara. Estaba como dolido. Yo miré hacia otro lado, no sabía que decir; pero él dijo:

—¿Qué pasa? —Estaba preocupado, lo sabía.

“Aunque él no tiene porque cogerme así, no por haberme dicho eso antes (cosa que en “teoría” yo no había escuchado) puede hacer lo que quiera conmigo”.

—Nada —le contesté, sin expresión alguna. Cambié de tema y le pregunté lo que le quería preguntar antes.

—¿A dónde vamos? ¿Aún estamos en Boston? —Sí, vivía en América; para ser más concreta en los Estados Unidos.

—Sí, aún estamos en Boston Sandra, y ahora mismo vamos al aeropuerto. Anne quería que llegáramos hace 2 días, pero como pasó lo que pasó, no pudimos.

“¡Oh! Eso quiere decir que, ¡¿HE DORMIDO UN DÍA ENTERO O INCLUSO MÁS?!” pensé. Estaba sorprendida, pero no se lo iba a demostrar.

—Vale —dije inexpresiva—. ¿Y cuándo sale el vuelo? Porque no creo que a estas horas haya algún vuelo disponible. —Me miró divertido, intentando no reírse. No sabía en que pensaba y eso me molestaba.

—¿Qué? ¿Tengo monos en la cara o qué? —pregunté irritada. No me gustaba que se rieran de mí y menos él. Me sacaba de mis casillas.

—Nada, ya lo veras cuando lleguemos —dijo, pero esta vez no pudo controlar su risa y empezó a reírse solo—. Te vas a sorprender —susurró a penas audible, pero yo lo escuché.

Cuando llegamos, no había ni una sola alma bagando por allí. Sólo estaban algunos policías y algunas señoras de la limpieza que estaban por acabar su turno. “Normal, son las 3 de la mañana” pensé. Aún seguía sin entender como lograríamos coger algún vuelo, no había más gente por los alrededores y todas las pantallas de los vuelos estaban apagadas.

—Ven —me cogió del brazo y me llevó hasta una puerta que ponía “SOLO SERVICIO”.

“¿No me digas que vamos a entrar por ahí?” me dije a mi misma.

Efectivamente. Entramos y vi una pequeña escalera de caracol. Bajamos y ahí estaba la pista de aterrizaje, donde vi un pequeño avión.

“Si los policías se enteran que hemos bajado por aquí, seguro que nos meten en la cárcel”.

Sí, en ese entonces era una chica muy tonta e inocente, pero no os preocupéis, maduraré pronto. Me solté de su amarre y fui otra vez hacía las escaleras para volver a subir y esperar a un horario más decente para poder volar. No quería estar en la cárcel.

—¿A dónde crees que vas? —De repente me cogió otra vez del brazo, pero esta vez aún más fuerte. Ponía esa expresión de chulo que tanto odiaba. Si no fuera por Anne, ya le hubiera dado una hostia hace tiempo.

—Voy a salir de aquí, si nos pillan aquí sin haber pedido permiso dios sabe que nos van hacer —dije intentando soltarme, aunque no lo logré; era demasiado fuerte. De un momento a otro me vi rodeada por sus brazos.

—No te preocupes mi amor, no nos van a hacer nada, confía en mi. —Acarició mi pelo con su mano y me dio un pequeño beso en la frente.

“Este tío es un verdadero bipolar” pensé.

O era un chulo o era un tierno. Para seros sincera me gustó bastante ese gesto, pero no se lo iba a demostrar. Conseguí soltarme de él (aunque en realidad no quisiera).

—No vuelvas a hacer eso —le dije. Me miró con tristeza y tuve ganas de abrazarlo, pero me contuve. Si quería ganarse mi confianza tendría que hacer algo más que eso. Entonces recordé lo que me había dicho cuando estaba “dormida”. Aún no le creía del todo, sobretodo por esos cambios en su humor. A algo tenían que venir, no era normal, pero no tenía ni idea de a qué. Entonces salió alguien de aquel pequeño avión.


¿A QUÉ VENDRÁN LOS CAMBIOS DE HUMOR DE HARRY? ¿QUIÉN HA SALIDO DEL AVIÓN? LO SABREMOS EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO DE “You never know what will happen...” ;D x


Hiiii! Aquí nuevo capítulo. :) Como siempre digo espero que os guste y espero que esta vez no haya lectores fantasmas. ¬¬ Aunque no os guste comentad porfis. :)) Os quiero. Lots of kisses .xx

~Sandra

No hay comentarios:

Publicar un comentario