Después
de que me vistiera (porque iba con una bata de estas de los
hospitales), salimos de la consulta.
<<Ahora
que lo pienso. No sé donde ha ido Harry ni porque aquel doctor le
llamaba “señorito”. Bueno, la verdad, no me importa>>
me dije.
Al
salir de allí entramos otra vez a la limusina, y poco después se
puso en marcha. No sabía donde íbamos, ni si aún estaba en la
ciudad. Decidí preguntarle. Él se sentaba al lado mío y me cogía
de la mano, no me di cuenta hasta ese momento y me deshice de ella.
Me gustaba que me cogiera la mano, tal y como lo hizo en la consulta,
pero me parecía raro en esos momentos. Cuando retiré mi mano él se
sorprendió y me miró, tenía una cara un poco rara. Estaba como
dolido. Yo miré hacia otro lado, no sabía que decir; pero él dijo:
—¿Qué
pasa? —Estaba preocupado, lo sabía.
“Aunque
él no tiene porque cogerme así, no por haberme dicho eso antes
(cosa que en “teoría” yo no había escuchado) puede hacer lo que
quiera conmigo”.
—Nada
—le contesté, sin expresión alguna.
Cambié de tema y le pregunté lo que le quería
preguntar antes.
—¿A
dónde vamos? ¿Aún estamos en Boston? —Sí, vivía en América;
para ser más concreta en los Estados Unidos.
—Sí,
aún estamos en Boston Sandra, y ahora mismo vamos al aeropuerto.
Anne quería que llegáramos hace 2 días, pero como pasó lo que
pasó, no pudimos.
“¡Oh!
Eso quiere decir que, ¡¿HE DORMIDO UN DÍA ENTERO O INCLUSO MÁS?!”
pensé. Estaba
sorprendida, pero no se lo iba a demostrar.
—Vale
—dije inexpresiva—. ¿Y cuándo sale el vuelo? Porque no creo que
a estas horas haya algún vuelo disponible. —Me miró divertido,
intentando no reírse. No sabía en que pensaba y eso me molestaba.
—¿Qué?
¿Tengo monos en la cara o qué? —pregunté irritada. No me gustaba
que se rieran de mí y menos él. Me sacaba de mis casillas.
—Nada,
ya lo veras cuando lleguemos —dijo, pero esta vez no pudo controlar
su risa y empezó a reírse solo—. Te vas a sorprender —susurró
a penas audible, pero yo lo escuché.
Cuando
llegamos, no había ni una sola alma bagando por allí. Sólo estaban
algunos policías y algunas señoras de la limpieza que estaban por
acabar su turno. “Normal, son las 3 de la mañana” pensé.
Aún seguía sin entender como lograríamos coger algún vuelo, no
había más gente por los alrededores y todas las pantallas de los
vuelos estaban apagadas.
—Ven
—me cogió del brazo y me llevó hasta una puerta que ponía “SOLO
SERVICIO”.
“¿No
me digas que vamos a entrar por ahí?” me
dije a mi misma.
Efectivamente.
Entramos y vi una pequeña escalera de caracol. Bajamos y ahí estaba
la pista de aterrizaje, donde vi un pequeño avión.
“Si
los policías se enteran que hemos bajado por aquí, seguro que nos
meten en la cárcel”.
Sí,
en ese entonces era una chica muy tonta e inocente, pero no os
preocupéis, maduraré pronto. Me solté de su amarre y fui otra vez
hacía las escaleras para volver a subir y esperar a un horario más
decente para poder volar. No quería estar en la cárcel.
—¿A
dónde crees que vas? —De repente me cogió otra vez del brazo,
pero esta vez aún más fuerte. Ponía esa expresión de chulo que
tanto odiaba. Si no fuera por Anne, ya le hubiera dado una hostia
hace tiempo.
—Voy
a salir de aquí, si nos pillan aquí sin haber pedido permiso dios
sabe que nos van hacer —dije intentando soltarme, aunque no lo
logré; era demasiado fuerte.
De un momento a otro me vi rodeada por sus brazos.
—No
te preocupes mi amor, no nos van a hacer nada, confía en mi.
—Acarició mi pelo con su mano y me dio un pequeño beso en la
frente.
“Este
tío es un verdadero
bipolar” pensé.
O
era un chulo o era un tierno. Para seros sincera me gustó bastante
ese gesto, pero no se lo iba a demostrar. Conseguí soltarme de él
(aunque en realidad no quisiera).
—No
vuelvas a hacer eso —le dije. Me miró con tristeza y tuve ganas de
abrazarlo, pero me contuve. Si quería ganarse mi confianza tendría
que hacer algo más que eso. Entonces recordé lo que me había dicho
cuando estaba “dormida”. Aún no le creía del todo, sobretodo
por esos cambios en su humor. A algo tenían que venir, no era
normal, pero no tenía ni idea de a qué. Entonces salió alguien de
aquel pequeño avión.
¿A
QUÉ VENDRÁN LOS CAMBIOS DE HUMOR DE HARRY? ¿QUIÉN HA SALIDO DEL
AVIÓN? LO SABREMOS EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO DE “You never know
what will happen...” ;D x
Hiiii! Aquí nuevo capítulo. :) Como siempre digo espero que os guste y espero que esta vez no haya lectores fantasmas. ¬¬ Aunque no os guste comentad porfis. :)) Os quiero. Lots of kisses .xx
~Sandra

No hay comentarios:
Publicar un comentario