Cuando
estuve dentro de la limusina aluciné yo sola con todo lo que había
allí dentro. Había una televisión que con apretar un botón salía
del suelo, un jacuzzi con millones de luces diferentes, una mini
barra de bar con un montón de botellas de todos los colores que
puedas imaginar, y un millón más de cosas fantásticas que solo
había visto en las películas. Había tantas cosas, que te podías
llegar a perder. Ese era un mundo totalmente diferente al mío. Era
como si hubiera entrado en otra realidad desconocida para mí, y tan
solo había entrado a una limusina.
Harry
me miró divertido y me dí cuenta que me estaba comportando como una
niña pequeña contemplando un juguete nuevo. De repente tuve
curiosidad e intriga por saber la edad de Harry (sí, a veces tenía
unos cambios de humor muy drásticos), así que decidí preguntarle.
—Emm...
Harry —dije, no muy convencida de preguntarle, ya que me acababa de
acordar que me dijo que no le hiciera preguntas.
—¿Sí?
Dime guapa.
—Pues...
Sé que me has dicho que no te haga preguntas, pero...
—A
ver, dímela y entonces decidiré si te la contesto o no —me dijo
con un tono de niño creído, haciéndose el “chulito”. Como
odiaba que me hablaran así, pero de todas formas le pregunté.
—¿Cuán-cuántos
años tienes? —le pregunté medio avergonzada. No sabía que esa
simple pregunta me costaría tanto decirla.
—¡Ah!
Era eso. ¿Así que te interesa eh? —dijo, y empezó a reírse. Me
sentí como una completa idiota.
—Bueno,
dejalo; si lo sé, no te pregunto —dije enfadada.
“¿Cómo
se atreve a reírse en mi cara?”
—Sandra,
perdón. No quería que te enfadaras —dijo. Le giré la cara y miré
por la ventana. Al ver que no contestaba cogió mi cara e hizo que lo
mirara a los ojos—. Sandra,
lo siento, no era mi intención molestarte, es solo que... llevo
esperando este día desde hace tantos años, que no me creo que por
fin haya llegado. —Su cara varonil y dura se tornó a una cara
dulce y amable en unos instantes. Me miraba, ¿con cariño? ¿Era eso
posible?
“Si
nos acabamos de conocer” me dije. No entendía nada, ese chico
cada vez tenía más misterios.
—¿Cómo
que has esperado? ¿Qué quieres decir? —pregunté confusa,
arrugando el ceño. No tenía ni idea de a que se refería.
—Nada,
ya te lo contaré cuando llegue el momento. —Con esas palabras aún
me dejaba más confundida de lo que estaba.
<<¿A
qué narices se refiere cuando dice “te lo contaré cuando llegue
el momento”? ¿Qué momento?>> De repente cambió de
tema.
—Bueno,
contestaré a tu pregunta. Tengo 19 años.
“¡¿QUÉ?!
¡¿TIENE 19?!”
Me
quedé en shock. Ahora me cuadraba el por qué era tan alto, tan
varonil y tan maduro. Nos llevábamos 3 años y él ya era mayor de
edad... De repente (no sé cómo ni por qué), me fijé en sus
labios. Los tenía tan rosados y carnosos. Fue entonces cuando
recordé el beso que me había dado hace unos minutos.
“¿Por
qué recuerdo esto justo ahora?”
No
lo entendía. ¿Quería decir qué me había gustado?; ¿Qué me
gustaba Harry?; ¿Qué quería volver a repetir aquello? De repente
sentí que no me respondían las extremidades. Intenté hablar y
escuchar lo que intentaba decirme Harry, pero tampoco podía oír
nada. Solo veía como él, con cara de preocupación, movía sus
labios llamándome desesperado y moviéndome. De repente no le vi
más, y todo se torno negro...
¿QUÉ
VA A PASAR CON SANDRA? ¿QUÉ VA HA HACER HARRY? LO SABREMOS EN EL
PRÓXIMO CAPÍTULO DE “You never know what will happen...” ;D x
Holiii! Nuevo capítulo. Sé que es un poco corto pero espero poder subir el 5 (que es más largo) entre mañana y el viernes. Espero que os gusteeee! y no olvidéis comentar ↓. Os quiero. Lots of kisses . xx
~Sandra

mamona, quiero más, más, más.YA VENGA ESCRIBE.
ResponderEliminarSoy tu lil sis <33
Hahahahha puta loca. Se te quiere lil sis ;3
EliminarNext, Next, next.
ResponderEliminarYo quiero el siguiente ya q es algo q me alegra el verano
Gracias Sandraaa
Joo. Me vas a hacer emocionarme eeh. xD Gracias a ti por leerla. ;)
Eliminar